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Venezuela: el apagón limita el acceso al agua potable

Venezuela: el apagón limita el acceso al agua potable
 
Habitantes de Caracas recogen agua de fuentes contaminadas, luego de 5 días de suspensión del servicio por la falla de energía eléctrica, masiva y continua. 11 de marzo de 2019. ®EN TV

El deterioro del derecho al acceso de agua potable en Venezuela, en el contexto de la emergencia compleja que sufre el país, se ve agravada por el colapso del sistema de energía eléctrica. Esta emergencia requiere acciones prioritarias e impostergables desde la visión de la salud pública.

Este es un informe del Dr. José Félix Oletta L. especialista en Medicina Interna, Profesor universitario y ex Ministro de Salud de Venezuela.

RFI habló con el Dr. Oletta y se enfocó en varios puntos precisos sobre la situación venezolana. Para escucharlo haga clic en la flecha que aparece sobre la foto.

*Texto completo del informe publicado el 12 de marzo de 2019.

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Marco General

El 29 de julio de 2010, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reconoció el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos, por lo tanto es un bien que debe ser garantizado a todos los ciudadanos.

En Venezuela ha sido competencia y responsabilidad del Ministerio del Poder Popular del Ambiente y ahora del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y Agua, (MINEA) por medio del Vice Ministerio de Agua, garantizar el suministro regular de agua para todas las personas, recordando que el agua de consumo humano y de recreación debe tener todas las características de potabilidad y estar libre de agentes contaminantes. (1)

En noviembre de 2002, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales adoptó la Observación General nº 15 sobre el derecho al agua. El artículo I.(1) establece que "El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna". La Observación Nº 15 también define el derecho al agua como el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico.

La salubridad y la calidad del agua son fundamentales para el desarrollo y el bienestar humanos. Proporcionar acceso universal a agua salubre es uno de los instrumentos más eficaces para promover la salud y reducir la pobreza.

El agua para consumo humano debe ser (1):

• Suficiente. El abastecimiento de agua por personadebe ser suficiente y continuo para el uso personal y doméstico. Estos usos incluyen de forma general el agua de beber, el saneamiento personal, el agua para realizar la colada, la preparación de alimentos, la limpieza del hogar y la higiene personal. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona y día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas y surgen pocas preocupaciones en materia de salud.

• Saludable. El agua necesaria, tanto para el uso personal como doméstico, debe ser saludable; es decir, libre de microorganismos, sustancias químicas y peligros radiológicos que constituyan una amenaza para la salud humana. Las medidas de seguridad del agua potable vienen normalmente definidas por estándares nacionales y/o locales de calidad del agua de boca. Las Guías para la calidad del agua potable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) proporcionan la bases para el desarrollo de estándares nacionales que, implementadas adecuadamente, garantizarán la salubridad del agua potable.

• Aceptable. El agua ha de presentar un color, olor y sabor aceptables para ambos usos, personal y doméstico. […] Todas las instalaciones y servicios de agua deben ser culturalmente apropiados y sensibles al género, al ciclo de la vida y a las exigencias de privacidad.

• Físicamente accesible. Todo el mundo tiene derecho a unos servicios de agua y saneamiento accesibles físicamente dentro o situados en la inmediata cercanía del hogar, de las instituciones académicas, en el lugar de trabajo o las instituciones de salud.

De acuerdo con la OMS, la fuente de agua debe encontrarse a menos de 1.000 metros del hogar y el tiempo de desplazamiento para la recogida no debería superar los 30 minutos.

• Asequible. El agua y los servicios e instalaciones de acceso al agua deben ser asequibles para todos. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sugiere que el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar. En el mundo, alrededor de 3 de cada 10 personas (2.100 millones de personas) carecen de acceso a agua potable y disponible en el hogar, y 6 de cada 10 (4.500 millones), carecen de un saneamiento seguro en todo el mundo.

Son datos extraídos del informe de la OMS y el UNICEF titulado Progresos en materia de agua potable, saneamiento e higiene: informe de actualización de 2017 y evaluación de los ODS, que presenta la primera evaluación mundial de los servicios de agua potable y saneamiento «gestionados de forma segura» (2)
Miles de millones de personas han obtenido acceso a servicios básicos de agua potable y saneamiento desde el año 2000, pero estos servicios no proporcionan necesariamente agua potable ni saneamiento seguro. Muchos hogares, centros de salud y escuelas también carecen de agua y jabón para lavarse las manos.

Esto aumenta el riesgo de contraer enfermedades que, como la diarrea, pueden afectar la salud de todo tipo de personas, especialmente de los niños pequeños.
Como resultado, 361.000 niños menores de 5 años mueren cada año a causa de la diarrea.

El saneamiento deficiente y el agua contaminada también están relacionados con la transmisión de enfermedades como el cólera, la disentería, la hepatitis A y la fiebre tifoidea.

«El agua potable, el saneamiento eficaz y la higiene son fundamentales para la salud de cada niño y cada comunidad, y por lo tanto son esenciales para construir sociedades más fuertes, más saludables y más equitativas», según el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake. (2)

Los nuevos Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS) de las Naciones Unidas, exhortan a poner fin a la defecación al aire libre y a lograr el acceso universal a los servicios básicos para 2030.

De los 2100 millones de personas que no disponen de agua gestionada de forma segura, 844 millones no tienen ni siquiera un servicio básico de agua potable. Esto incluye a 263 millones de personas que tienen que emplear más de 30 minutos por viaje para recoger agua de fuentes que se encuentran lejos de su hogar, y 159 millones que todavía beben agua no tratada procedente de fuentes de agua de superficie, como arroyos o lagos.

La gestión de forma segura de los servicios agua potable y saneamiento supone que hay agua potable libre de contaminación disponible en el hogar cuando sea necesario, así como inodoros donde los excrementos se tratan y eliminan de forma segura.

Los servicios básicos suponen disponer de una fuente de agua potable protegida de la que se puede recoger agua en menos de 30 minutos, utilizar un inodoro mejorado o una letrina que no se tiene que compartir con otros hogares y disponer de un lavamanos con agua y jabón en el hogar.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 promueve garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. El informe del Programa Conjunto de Monitoreo (JMP) vigila el progreso de los dos objetivos siguientes:

• 6.1: de aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.

• 6.2: de aquí a 2030, lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.

• El agua potable, el saneamiento y la higiene también son esenciales para el ODS 3, que busca «garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos en todas las edades». Según la meta 3.9 de los ODS, los países están trabajando para reducir considerablemente para 2030 el número de muertes y enfermedades causadas por productos químicos peligrosos y por la polución y contaminación del aire, del agua y del suelo. Además, el agua potable y el saneamiento y la higiene seguros son necesarios para reducir la mortalidad materna y terminar con las muertes prevenibles de recién nacidos y niños, como se insta en los objetivos 3.1 y 3.2 de los ODS.

• La interrelación entre gestionar el agua de forma sostenible y poner fin al hambre es fuerte y evidente. El futuro económico de los países de la región (América Latina), así como su capacidad para combatir el hambre y la pobreza, depende en gran medida de los recursos y de la habilidad de los Gobiernos para hacer un manejo sostenible del agua. La seguridad alimentaria depende de la protección del ecosistema y el mantenimiento del ciclo hidrológico. (3)

• Toda persona tiene derecho al agua y al saneamiento. Este derecho, reconocido en los instrumentos jurídicos internacionales, permite el acceso al agua en cantidad suficiente, agua que ha de ser salubre, aceptable, físicamente accesible y barata para el uso personal y doméstico, y para instalaciones sanitarias accesibles.

Es necesario disponer de una cantidad adecuada de agua salubre para prevenir la muerte por deshidratación, reducir el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el agua y satisfacer las necesidades relativas al consumo, la cocina y la higiene personal y doméstica. El derecho al agua y al saneamiento está estrechamente vinculado con otros derechos humanos, como el derecho a la salud, el derecho a la vivienda y el derecho a una alimentación adecuada. Por ello, forma parte de las garantías esenciales para la supervivencia de los seres humanos. Incumbe a los Estados y a los actores no estatales la responsabilidad de hacer efectivo el derecho al agua y al saneamiento.

El abastecimiento de agua, el saneamiento y la promoción de la higiene en situaciones de emergencia y desastres.

El agua y el saneamiento son determinantes para la supervivencia en un desastre y en situaciones de emergencia como la que sufrimos en Venezuela. Las personas afectadas suelen estar mucho más expuestas a contraer enfermedades y a morir a causa de ellas. Las enfermedades están relacionadas en gran medida con un saneamiento y un suministro de agua inadecuados y la incapacidad de mantener buenas prácticas de higiene.

De estas enfermedades las más importantes son las diarreicas y las infecciosas transmitidas por vía fecal-oral. Entre otras enfermedades vinculadas con el agua y el saneamiento figuran las transmitidas por vectores asociados con los desechos sólidos y el agua. En el manual Esfera, el término «saneamiento» se refiere a todo lo relativo a la evacuación de excrementos, la lucha antivectorial, la eliminación de desechos sólidos y el drenaje. (4)

El principal objetivo de los programas de abastecimiento de agua, saneamiento y promoción de la higiene en casos de desastres y emergencias, es reducir la transmisión de las enfermedades propagadas por vía fecal-oral y la exposición a los vectores de enfermedades, mediante:

-la promoción de buenas prácticas de higiene; el abastecimiento de agua salubre para beber; la reducción de riesgos medioambientales para la salud; la creación de condiciones que permitan a las personas vivir con buena salud, dignidad, comodidad y seguridad.

Para alcanzar el máximo beneficio de la respuesta humanitaria, es imperativo garantizar que los afectados dispongan de la información, los conocimientos y la comprensión necesarios para prevenir las enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento, y hacer que participen en la concepción y el mantenimiento de esas instalaciones.

Cuando utilizan las instalaciones comunitarias de agua y saneamiento, por ejemplo en los casos en que hay refugiados o personas desplazadas, las mujeres y las niñas están más expuestas a la violencia sexual y a otras formas de violencia basadas en el género.

Para reducir al mínimo esos riesgos y ofrecer una respuesta de mejor calidad, es esencial garantizar la participación de las mujeres en los programas de abastecimiento de agua y saneamiento.

La participación equitativa de mujeres y hombres en la planificación, la toma de decisiones y la gestión local contribuirá a asegurar que toda la población afectada tenga un acceso fácil y seguro a los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, y que estos servicios sean apropiados.

En situaciones de desastre y emergencias, mientras mejor sea la preparación, más eficaz será la respuesta en materia de salud pública. Esta preparación se obtiene gracias a las capacidades, las relaciones y los conocimientos que hayan podido desarrollar los gobiernos, las organizaciones humanitarias, las organizaciones locales de la sociedad civil, las comunidades y las personas para prever las situaciones y afrontar con eficacia los peligros probables e inminentes.

La preparación se basa en un análisis de los riesgos y está estrechamente relacionada con los sistemas de alerta temprana. También incluye la planificación de contingencia, la constitución de reservas de equipos y suministros, la prestación de servicios de emergencia, la concertación de acuerdos contingentes, la capacitación de personal y la capacitación en materia de planificación a nivel comunitario y los entrenamientos.

El derecho al acceso de agua en Venezuela

• Los datos de accesibilidad, disponibilidad y calidad del agua de consumo humano en Venezuela y sus indicadores fueron estimados por OMS al menos hasta 2015.

(1) Éstos no reflejan la situación actual, y el deterioro de todo el sistema de gestión del agua en nuestro país, en los últimos 4 años, agravado por la existencia de una emergencia compleja en desarrollo, que afecta todos los órdenes de la vida y la eficiencia y calidad de los servicios básicos de la población.

En 2014 el Gobierno Nacional reportó que había alcanzado una cobertura del 95% cumpliendo con la meta establecida por los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. (2)

• Hoy en día, la falta y mala calidad del agua es un padecimiento cotidiano de todos los venezolanos, que protestan y reclaman sin obtener soluciones efectivas a sus demandas.

• Venezuela cuenta con agua en Abundancia. Pero en la zona norte y a lo largo del litoral, donde se concentra la mayor cantidad de población, la disponibilidad de agua es insuficiente, de solo 2.671 m3 por habitante y por año, valor que corresponde a un país ¨bajo estrés hídrico¨(menos de 3.000 m3 por habitante por año).

Esta situación empeora por la distribución estacional de las lluvias y se ha agravado por acción del cambio climático y los efectos de ¨El niño¨. Esta riqueza hídrica se encuentra distribuida de manera desigual en el territorio nacional, en particular en relación con la distribución de la población en el mismo.

La mayor parte de la población se encuentra en el Arco Montañoso Andino-Costero al norte del país en el cual se concentra 80% de la población, pero donde se encuentra sólo 4,1% de las reservas de agua. De manera contrastante, en las regiones al sur del Orinoco se encuentran las mayores concentraciones de agua superficial del país, alcanzando de 90% del total de Venezuela.

• Para revertir estos desequilibrios geográficos, ambientales y estacionales del agua, se planificó y construyó una importante infraestructura hidráulica entre la década de los años 50 y 1998, para atender las necesidades de la población.

Como resultado de ese proceso de desarrollo, según cifras oficiales, para fines del siglo pasado se produjeron 3,245 millones de m3 anuales de agua potable dirigida al abastecimiento urbano e industrial, cifra que permitió alcanzar una cobertura promedio del servicio en el país de 86,7%. (5)

• específicamente, se construyeron 80 grandes presas y embalses, (Figura 1) que en su mayoría se han deteriorado por falta de mantenimiento y malas decisiones
operacionales. (6) Desde entonces no se construyeron nuevos embalses, si bien la población aumentó en más de 8 millones de personas en los últimos 20 años.

• Los embalses que abastecen Caracas, Maracay, Valencia y otras poblaciones de la cuenca del lago de Valencia, y San Felipe están severamente contaminados y comprometen la calidad del agua cruda, las plantas potabilizadoras no tienen la capacidad para transformarla en agua segura, con una calidad tal que pueda ser consumida. El agua que se distribuye a la población no cumple las normas nacionales del agua para uso humano y contiene trihalometanos y otras sustancias potencialmente tóxicas, como consecuencia de la sobredosificación de cloro y de uso de exceso de aluminio, en el intento de mejorar la calidad del agua. (6)

• Actualmente no se cumple el amplio marco legal que regula y garantiza la cantidad y calidad del recurso hídrico en Venezuela. Tampoco se ha cultivado ni estimulado una cultura para el uso eficiente y seguro del agua y la conservación de ríos, lagos, cuencas, acuíferos y cuerpos de agua de los embalses.

• En los últimos 20 años no se incrementó la capacidad de la infraestructura troncal, las ampliaciones de redes de distribución del agua se hicieron desordenadamente, sin planificación, el mantenimiento preventivo y correctivo de bombas y tuberías fue insuficiente y muchas obras están inconclusas e inoperativas por mala concepción de los proyectos y corrupción en su gestión. La reparación de las tuberías de las redes de distribución instaladas desde hace más de 50 años es urgente, porque múltiples son las fugas de agua que se pierden y no llegan a los usuarios.(6)

• La energía eléctrica necesaria para activar los sistemas y estaciones de bombeo de agua desde cotas bajas a cotas altas y lograr su adecuada distribución en amplios sectores de población, como el área Metropolitana de Caracas (AMC), ubicada a alturas superiores a los embalses, ha sido otro punto crítico, tanto por las múltiples interrupciones del fluido eléctrico, como por el daño y falta de mantenimiento de los sistemas de bombeo. Para el AMC se instalaron hace más de 20 años, 147 estaciones de bombeo.

Solo para Caracas 86 estaciones de bombeo y una red de distribución de 3.000 Km que requiere mantenimiento calificado. La extrema vulnerabilidad del sistema se hizo crítica a nivel nacional, con el colapso masivo, continuo y prolongado de energía eléctrica que afecta todo el territorio, desde el 6 de marzo y que no ha sido solventada 120 horas después de su comienzo.

• El estudio de la situación del derecho al agua potable en Venezuela. Caso AMC , recogidos recientemente en noviembre de 2018, (7) evidencia que el explosivo desarrollo urbano de la ciudad definió una ciudad compleja, inequitativa y muy poco organizada. Su crecimiento estuvo marcado por la degradación de sus espacios y recursos naturales y la dependencia cada vez mayor de una región eco-metropolitana en la que concurren veinticinco municipalidades correspondientes a cuatro estados y al Distrito Capital.

En este contexto, el suministro de agua para sus habitantes pasó de ser auto-sustentada a depender de las aguas provenientes de las cuencas de los ríos Tuy y Camatagua, localizados en los estados Miranda y Guárico al sur de la ciudad.

Las aguas de estos cuencas fueron encauzadas a través de un sistema de embalses y acueductos conocidos como Tuy I, II y III construidos en el período 1950-1970 y mejorados en el período entre 1980 y 1990 (8,9 ).

Estas cuencas han sido afectadas en los años recientes por una serie de factores tanto climáticos (una serie de años de sequía meteorológica) (10) como de deficiencias en la gestión hídrica que han afectado tanto la cantidad como la calidad de las aguas. (9,11,12,)

Por otra parte, problemas estructurales derivados de la complejidad del sistema de distribución, generan dificultades para el suministro de agua en gran parte de la ciudad, principalmente en las zonas altas y urbanismos no planificados. (8,12)

Igualmente, se ha evidenciado, por una parte, la existencia de graves deficiencias en el mantenimiento de la red de suministro de aguas, lo que genera constantes averías y daños en la misma (13); así como por otra, el abandono de los programas de desarrollo e inversión en el mejoramiento del Sistema Hídrico. (14)

Producto de estas situaciones, a lo largo de los últimos cuarenta años, se han producido dificultades en el suministro de agua que afectan zonas de la ciudad durante períodos de sequía meteorológica. A pesar de ello, tradicionalmente la ciudad de Caracas ha tenido una disponibilidad de agua mayor que la de otros centros urbanos del país.(9) Sin embargo, el acceso al agua potable en el AMC se van haciendo cada vez más difícil afectando fuertemente a la población, especialmente en los 2 últimos años.

• Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) del 2014, el 83,6% de los hogares encuestados disponía de acueducto, pero sólo el 39,2 % tenía servicio continuo de agua. (15) Así mismo, según la investigación “Vivir sin agua” del portal Prodavinci, durante el período 2016-2017, al menos 30% de la población venezolana de sectores urbanos y rurales vivió bajo racionamiento de agua, recibiendo en promedio dos días de agua a la semana.

Los usuarios del servicio manifestaron que estos planes en muchos casos no se cumplían. Por tales razones, 75,5% de las personas que estuvieron sometidas a racionamiento recibieron menos de tres días de agua por tuberías a la semana. (16) Ya para el 2018, una encuesta realizada daba como resultado que el 80% de los venezolanos no cuenta con un servicio continuo de agua corriente. (17)

• En contraste con las razones dadas por el gobierno nacional para el desabastecimiento hídrico, a nivel nacional, atribuidas al cambio climático, diversos organismos, instituciones y periodistas han atribuido estos problemas a razones tales como fallas en la la planificación, insuficiente financiamiento, escasez de personal calificado, incapacidad para culminar obras, ausencia de programas de mantenimiento, corrupción y abandono de programas de desarrollo hídric

En abril de 2016, la Comisión Mixta de Aguas, de la Asamblea Nacional, recomendó al Gobierno Nacional, ¨declarar la emergencia y crisis nacional en materia de abastecimiento de agua y saneamiento, dada la crisis de suministro de agua potable reinante en el país¨. (16)

• Esta situación, no sólo afecta de manera directa el derecho al agua potable sino que impide la realización de otros derechos, tal como el derecho a la salud: El desabastecimiento de agua es una de las causas del incremento de una importante cantidad de enfermedades tanto de transmisión a través del agua, como producto de la falta de higiene. (8,18)

• Asimismo, una evaluación realizada sobre la situación hospitalaria en Venezuela, arrojó que 79% de los hospitales públicos de Venezuela no tienen disponibilidad de agua. (19) valor que ha ido en aumento en los años sucesivos en que se ha realizado la evaluación. Igualmente, la falta de agua es uno de los principales causales de denuncias de deterioro de centros de salud en Venezuela (20)

• Tal situación, en conjunto con los problemas de mantenimiento de infraestructura hospitalaria, ha causado un importante número de enfermedades y fallecimientos de pacientes, ello debido a infecciones de origen intrahospitalario derivadas de la falta de agua o de la contaminación de las mismas.(21, 22, 23)

Calidad del agua para uso humano en Venezuela y riesgos para la salud

Desde 2007 la ONG Movimiento por la Calidad del Agua denunció los retrasos con que Hidrocentro, organismo responsable de la potabilización del agua en la cuenca del lago de Valencia, por la no publicación de la información sobre la calidad del agua a la salida de las plantas potabilizadoras, incumpliendo reiteradamente, los artículos 65 y 66 de la Ley de Orgánica de Prestación de Servicios de Agua Potable y Saneamiento, que obliga a las hidrológicas a hacer conocimiento público las características microbiológicas, organolépticas y físico-químicas del agua que envían para consumo de la población. Este problema fue llevado a conocimiento del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, como parte de las 199 recomendaciones presentadas al Examen Periódico Universal (EPU) para evaluar el estado de los derechos humanos en Venezuela en octubre de 2011 y que culminó su informe final el 15 de marzo de 2012 (24

Así lo destacamos por su importancia como problema de salud pública. (25) En este documento reprodujimos el Informe EPU. 2011. Movimiento por la calidad del agua.

El estudio reveló que entre mayo y junio de 2010, el agua para consumo humano obtenida de diversos puntos de la red de distribución del Acueducto Regional del Centro I, en el Área Metropolitana de Valencia, contenía concentraciones de aluminio y cloro residuales muy superiores a los máximos permitidos por las normas sanitarias de calidad del agua potable. Por lo que estas aguas son no potables según los criterios de la Organización Mundial de la Salud y riesgosas para la salud de los consumidores (24)

Respecto al Cloro Residual, las “Normas Sanitarias de Calidad de Agua Potable” establece que en todo momento y en cualquier punto de la red debe tener una concentración mínima de 0,3 mg/l y máxima de 0,5 mg/l. (26) El estudio realizado mostró que el 78% de las muestras analizadas se encontraban fuera de norma, encontrándose un 33% subcloradas, llegándose a encontrar ausencia total de Cloro Residual, y un 45% hipercloradas, midiéndose concentraciones de hasta un 3.55 mg/l, es decir, un 710% superior al máximo permitido. (24)

La ausencia de Cloro Residual en el agua, coloca en situación de riesgo a quienes la consumen, pudiendo el agua ser un medio de transmisión de varias enfermedades. Dicha subcloración podría explicar el incremento de casi el 100% de morbilidad por Diarreas registrado por el Instituto Carabobeño de Salud “INSALUD” (organismo gubernamental), donde en el año 2009 se registraron 5.989 casos de diarrea por cada 100 mil habitantes en niños menores a 1 año, y tan solo en el primer trimestre de 2010, se registraron 10.509 casos de diarrea por cada 100 mil habitantes en niños menores a 1 año. (27)

La presencia de Cloro Residual en concentraciones muy superiores a los máximos permitidos, también supone un riesgo para la salud pública, debido a que los subproductos de la cloración, como la formación de Trihalometanos, Cloroformo CHCl3 y Bromoformo CHBr3, son considerados cancerígenos por la OMS, cuando se ingieren en altas concentraciones por largos períodos de tiempo, existiendo estudios epidemiológicos de otros países donde se encuentra evidencia de correlaciones positivas entre su ingesta y la incidencia de cáncer de vejiga, colon y recto en las poblaciones abastecidas (28)

Con relación a la presencia de aluminio en el agua, el estudio arrojó que el 78% de las muestras tienen concentraciones superiores a los valores máximos permitidos, llegándose a encontrar picos que superan en más de 335% los valores considerados seguros para la salud. (24,25) Esta situación preocupa a los habitantes de la Gran Valencia, debido a los efectos potencialmente tóxicos por su condición de metal neurotóxico y causante de daños al sistema nervioso central, produciendo demencia, pérdida de la memoria, apatía y temblores severos, entre otros efectos.

El Informe de la Organización Mundial de la Salud de 1997 (Environmental Health Criteria, 1997) (29) sobre el aluminio de la serie Criterios de Salud Ambiental (CSA) señala que existe una correlación positiva entre el aluminio presente en altas concentraciones en el agua de consumo y enfermedades degenerativas como el Alzheimer. Sin embargo, es necesario mencionar que aún no existe consenso en la comunidad médica internacional sobre si esta correlación positiva es consecuencia de una relación de causalidad.

En 2012 la Fundación Movimiento por la Calidad del Agua introdujo un recurso de protección de derechos fundamentales ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El máximo tribunal del país se declaró incompetente para conocer de la causa y se designaría un tribunal regional ambiental para estudiar lo que se conoció durante la primera parte de la década como “el juicio del agua”, que nunca concluyó. (30)

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, actualizó la información sobre el Derecho del Agua en Venezuela en 2018, Resolución (33-10) luego de conocer el informe del Relator Especial sobre el derecho humano al agua potable y el saneamiento (31)

Estudios de la calidad del agua para consumo humano realizados en otras regiones de Venezuela, entre 1999 y 2006 mostraron las precarias condiciones del agua que se consume en Nueva Esparta. (32)

Los estudios de la calidad del agua en la AMC , recogidos recientemente en 2018, (7) en el informe: #Sinagua Situación del derecho al agua potable en Venezuela: Caso Área Metropolitana de Caracas, recoge la afirmación de Hidrocapital la empresa encargada de suministrar el agua al AMC; asegura cumplir con la normativa sanitaria establecida para ser considerada potable. Es decir que cumple con las normas establecidas por Ley.

En contraste con esa afirmación la calidad de agua que se distribuye en el AMC ha sido cuestionada por distintos especialistas, organizaciones e instituciones. Se ha denunciado que los embalses que almacenan el agua de Caracas están contaminados tanto por construcciones a sus alrededores, como por aguas traídas de otras cuencas. (33)

Esta información ha sido corroborada en distintos estudios científicos: Un análisis que se está realizando actualmente reporta que los principales embalses que sirvan al AMC están sufriendo un deterioro progresivo de la calidad de sus aguas. Asimismo concluye que en la actualidad todas las evidencias hacen presumir un marcado deterioro de la calidad del agua en las cuencas productoras de agua que se suministra a la ciudad. (34)

Por otra parte, en un trabajo periodístico, publicado en el 2017 y basado en cifras oficiales, el agua proveniente del embalse de Camatagua presentaba niveles de cloro libre, contaminación bacteriana y otros valores de calidad del agua que estaban fuera de la norma legal (35) Asimismo, los especialistas indican que las estaciones de tratamiento no están diseñadas para purificar el agua con los niveles de contaminación actual de los embalses (33)

La baja calidad del agua es un riesgo para la salud de las personas a corto, mediano o largo plazo.

Desde el punto de vista de la salud pública, una inadecuada provisión de agua potable y de servicios de recolección de efluentes, aunados a condiciones de pobreza, involucran la aparición de enfermedades de transmisión hídrica, siendo la diarrea en niños una de las más importantes (8) En Caracas se ha asociado la escasez de agua con la aparición o incremento de enfermedades de transmisión hídrica tales como amibiasis, diarreas (principalmente en niños), giardiasis, helmintiasis y hepatitis Aguda Tipo A. (8)

Los datos que hemos procesado a partir de fuentes oficiales, indican que el número de casos de diarrea aguda y las tasas de morbilidad, en niños y en personas de todas las edades aumentaron progresivamente en los años comprendidos entre 2009 y 2016. (36)(Figura 2)

Las tasas de morbilidad por diarrea aguda, en todos los grupos de edad, pasaron de 5.844 por 100.000 habitantes a 6.180 por 100.000 habitantes, entre 2013 y 2016. El número de casos fue el mayor en 11 años. A su vez la morbilidad por hepatitis aguda tipo A, para todos los grupos de edad , en el mismo período, ascendió de 2.795 casos a 4.305. El MPPS no ha publicado datos epidemiológicos de 2017 en adelante.

En los dos últimos años la Hepatitis A, ha tenido un comportamiento epidémico, con notificación importante de casos en numerosos estados del país, pero no disponemos de datos oficiales.

Desde el 25 de enero hasta la tercera semana del mes de febrero de 2019, se reportó un brote de diarrea aguda severo en la ciudad de Puerto La Cruz, que afectó al menos de 4.825 personas en los primeros 17 días de febrero, y al menos 9 de ellos (niños y adultos) fallecieron, (37) en 5 de los 21 municipios del estado Anzoátegui. La cifra final de afectados fue cercana a 6.000 personas. (38)

Las muestra de heces, de 18 de los afectados mostraron la presencia de Shigella flexneri y Norovirus. También las muestras del agua de las dos plantas potabilizadoras presentaban estos patógenos. (38)

Los estudios de contenido de cloro en el agua de las dos plantas potabilizadoras, realizados por Ingeniería Sanitaria de la Gobernación del estado, confirmaron que estos se encontraban con valores ¨muy por debajo de las normas sanitarias de la calidad del agua (26) Los despachos de cloro a Hidrocaribe solo alcanzaron el 40,3 % del consumo promedio mensual, por lo que se estima una importante entrega de agua no tratada a la población. (Tabla 2). (Fuente en reserva)

Asimismo, la falta de agua se considera un riesgo grave para contraer enfermedades parasitarias como ascariasis y trichuriasis, así como la incidencia de

Fuente: Anuarios de morbilidad hasta 2013 y Boletines Epidemiológicos Semanales, MPPS hasta 2016. Gráfico de elaboración propia. José Félix Oletta L.
Igualmente, el almacenamiento inadecuado de agua en los domicilios y otros lugares pueden convertirse en criaderos de mosquitos vectores de enfermedades tales como dengue, zika y chikunguya (40,41,42)

La ausencia de agua genera ambientes insalubres que facilitan la presencia de organismos vectores de diversas patologías y el desarrollo de estos, en depósitos de agua que sirven de criaderos de larvas. Esto ha facilitado epidemias de dengue y enfermedades emergentes como chikungunya y zika con severo impacto en la población venezolana.

Un tema que combina los criterios referidos a continuidad y calidad del agua está relacionado con los problemas derivados de las continuas suspensiones del servicio, así como su baja calidad sobre las actividades hospitalarias y los pacientes recluidos en los mismos. Ello incluye suspensión de procedimientos médicos (diálisis, quimioterapias, cirugías) así como ausencia o escasez de agua aún para la higiene básica de los pacientes e instalaciones. (43,44,45,46)
El riesgo de contraer enfermedades derivadas del agua insalubre puede ser alto, incluso por consumo de agua embotellada, (47) las cuales actualmente no se garantiza que sean seguras para el consumo humano.

Por otra parte, tampoco está garantizada la calidad del agua proveniente de la perforación de pozos subterráneos que están siendo realizados, sin aparentemente tramitar ningún permiso en algunas urbanizaciones de Caracas, ni tampoco de tomas de aguas espontáneas que brotan en algunas partes de la
Casos notificados.

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