Escuchar Descargar Podcast
  • 21H03 - 21H30 TU
    Resto del programa 22/09 21h03 GMT
  • 21H00 - 21H03 TU
    Informativo 22/09 21h00 GMT
  • 16H03 - 16H30 TU
    Resto del programa 22/09 16h03 GMT
  • 16H00 - 16H03 TU
    Informativo 22/09 16h00 GMT
  • 14h03 - 14h30 TU
    Resto del programa 22/09 14h03 GMT
  • Emission espagnol 14h00 - 14h03 tu
    Informativo 22/09 14h00 GMT
  • 12H03 - 12H30 TU
    Resto del programa 22/09 12h03 GMT
  • 12H00 - 12H03 TU
    Informativo 22/09 12h00 GMT
  • 10H03 - 10H30 TU
    Resto del programa 22/09 10h03 GMT
  • 10H00 - 10H03 TU
    Informativo 22/09 10h00 GMT
  • 23H10 - 23H30 TU
    Resto del programa 21/09 23h10 GMT
  • 23H00 - 23H10 TU
    Informativo 21/09 23h00 GMT
Para disfrutar plenamente de los contenidos multimedia, necesita instalar el plugin Flash en su navegador. Para poder conectarse, debe activar las cookies en los parámetros de su navegador. Para una navegación óptima, el sitio de RFI es compatible con estos navegadores: Internet Explorer 8 y +, Firefox 10 y +, Safari 3 y +, Chrome 17 y + etc.
Ciencia

El mayor acelerador de partículas del mundo cumple 10 años

media El interior del LHC, en un túnel de 27 kilómetros de largo, a 100 metros bajo tierra. CERN

Diez años después de que empezara a funcionar, el acelerador de partículas más potente del mundo, el LHC, que permitió confirmar la existencia del bosón de Higgs en 2012, va a transformarse para multiplicar su potencial científico.

Cuando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC por sus siglas en inglés) empezó a operar el 10 de septiembre de 2008, los físicos habían puesto muchas esperanzas en esta formidable máquina para disecar la materia, recuerda el diario suizo La Tribune de Genève. En diez años de funcionamiento, el acelerador de partículas más potente del mundo no los ha defraudado.

Enterrado a 100 metros bajo tierra en la zona fronteriza entre Suiza y Francia, el LHC es un tubo en forma de anillo, de 27 kilómetros de circunferencia y cubierto por poderosos imanes. En este tubo, enfriado a menos 271 grados, se producen colisiones de protones acelerados casi a la velocidad de la luz y que circulan en direcciones contrarias. Estos choques liberan una energía fuertísima que permite la "materialización" de partículas que hasta ahora se conocían de forma teórica pero que no se habían observado.

Así fue como en 2012 el Gran Colisionador de Hadrones se volvió mundialmente famoso al permitir a los científicos confirmar la existencia del bosón o partícula de Higgs que el científico que le dio su nombre había teorizado en 1964.

"El LHC ha servido para muchísimas cosas", explica el investigador del Instituto de Física de Cantabria, Celso Martínez. "Es un acelerador extraordinariamente caro, ha costado más de 5.000 millones de euros, fue construido por muchos países europeos y ha servido para responder a una de las preguntas básicas que teníamos en física de partículas y que es 'por qué existe la masa'", agrega.

Materia oscura y supermetría

Hoy el LHC se prepara para transformarse. No sólo la energía de las colisiones seguirá aumentando, sino que una serie de obras que empezaron en junio va a incrementar la cantidad de colisiones que se producen en este tubo congelado. Actualmente, se registran mil millones de colisiones cada segundo. En 2026, después de las obras, esta cifra será multiplicada por cinco. Los científicos podrán entonces estudiar muchos más datos y tendrán más posibilidades de encontrar fenómenos nuevos.

Las mejoras en el LHC "permitirán que los detectores que actualmente están funcionando pueden recoger muchas más colisiones, lo que nos permitirá estudiar con mucho más detalle de qué está hecha la materia oscura, si la podemos producir nosotros en el acelerador, y si existe la supermetría", explica Celso Martínez. La supermetría es un principio no demostrado que va más allá del modelo estándar, es decir de la teoría actual que describe las partículas elementales conocidas y sus interacciones.

 
Lo sentimos, el tiempo de conexión disponible para esta operación se ha terminado.