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Europa

Los socialdemócratas superan por un mínimo margen a la extrema derecha

media "Por primera vez desde 1999, los socialdemócratas somos el partido del primer ministro", dijo el líder socialdemócrata Antti Rinne, tras la victoria. Helsinki, Finlandia, el 14 de abril de 2019. Lehtikuva/Antti Aimo-Koivisto via REUTERS

El Partido Socialdemócrata ganó este domingo las elecciones legislativas en Finlandia, 20 años después de su última victoria, con una estrechísima ventaja respecto al partido Verdaderos Finlandeses, de extrema derecha.

Veinte años después de su última victoria, el Partido Socialdemócrata finlandés vuelve a ganar las elecciones legislativas. Liderado por el exministro de Finanzas Antti Rinne, la formación obtuvo 40 escaños de los 200 del Parlamento finlandés. Pero el otro dato significativo de la jornada electoral que es que a los socialdemócratas le pisaban los talones los Verdaderos Finlandeses, con 39 escaños, según los resultados definitivos.

En términos porcentuales, los socialdemócratas se impusieron por apenas el 0,2%.

Los socialdemócratas logran así su regreso a la primera línea de la escena política, cuatro años después de su fracaso en las legislativas de 2015, cuando el partido quedó en cuarta posición.

"Por primera vez desde 1999, los socialdemócratas somos el partido del primer ministro", dijo Antti Rinne, exsindicalista de 56 años.

La última vez que el partido ganó unas elecciones fue en las legislativas de 1999, tras las cuales Paavo Lipponen lideró una coalición de izquierda-derecha hasta 2003. Desde entonces, los socialdemócratas participaron en varios gobiernos, pero nunca los lideraron.

Su campaña electoral se centró en la política de austeridad llevada a cabo por la coalición gubernamental saliente, formada por el Centro, el Partido de la Coalición Nacional (derecha) y el partido Reforma Azul (euroescéptico), que permitió al país salir de la recesión en 2016.

El Partido del Centro del primer ministro saliente, Juha Sipilä, quedó relegado a la cuarta posición, al perder 18 escaños. Sipilä reconoció rápidamente su derrota. "Somos los mayores derrotados de esta elección", lamentó.

Ola populista

"No esperaba este resultado, nadie esperaba algo así", dijo por su parte el líder de extrema derecha, Jussi Halla-aho.

Su formación entró en 2015 en el gobierno de centro-derecha, una elección política, al igual que la moderación de sus posturas en cuestiones como la europea, que sus militantes más radicales consideraron una traición.

En 2017, Verdaderos Finlandeses salió del gobierno. Una mayoría de sus diputados fundó Nueva Alternativa (después rebautizado Reforma Azul), partido que se mantuvo en el Ejecutivo, mientras los otros se unieron a su nuevo presidente, el halcón antiinmigración Halla-aho.

Durante la campaña electoral, el partido logró situarse en primera línea de la escena política gracias a la cuestión migratoria. En Finlandia, alrededor de 6,6% de los 5,5 millones de habitantes nacieron en el extranjero.

En diciembre y enero se detuvo a una decena de hombres de origen extranjero sospechosos de agresiones sexuales. Estos casos, muy mediáticos, provocaron indignación en el país y una ola de apoyo a los Verdaderos Finlandeses. La formación se comprometió a reducir considerablemente la inmigración y a reforzar las reglas de asilo.

El partido denuncia también la "histeria climática" de sus adversarios, afirmando que los ciudadanos no deben pagar por las medidas suplementarias contra el cambio climático.

Este domingo, su número de diputados se duplicó de largo, al pasar de 17 a 39.

"Gran coalición"

Finlandia tiene un sistema de elección proporcional y una cultura política de consenso que lleva coaliciones heterogéneas al poder.

Este domingo, Jussi Halla-aho dijo estar dispuesto a formar una coalición "pero no a cualquier precio".

Por su parte, Rinne aseguró que quería formar gobierno "antes de final de mayo" y no descartó la posibilidad de una colaboración con los Verdaderos Finlandeses, señalando que tenía "preguntas" que plantear al partido.

"Algunas de estas cuestiones se referirán a los valores", declaró Rinne a los medios finlandeses.

Para la columnista Sini Korpinen, la política finlandesa se dirige hacia una "gran coalición" de izquierda y derecha, compuesta por los socialdemocrátas, el Partido de la Coalición Nacional, y también por los Verdes, la Alianza de Izquierda y el Partido Popular Sueco (liberales). En su opinión, los Verdaderos Finlandeses permanecerías en la oposición.

Uno de los desafíos del próximo gobierno será atacar el difícil tema de la protección social. Finlandia, cuyo Estado es uno de los más generosos del mundo, confronta ahora una población cada vez más envejecida y con menos nacimientos.

Además, el crecimiento del país podría desacelerarse, a pesar de haber salido de la recesión.

Con AFP

 
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