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Francia

¿Por qué los terroristas que golpean a Francia logran atacar pese a estar fichados?

media Policías estudian los alrededores del lugar donde ocurrió el ataque del sábado 12 de mayo de 2018 en el centro de París GEOFFROY VAN DER HASSELT / AFP

El autor del atentado del pasado sábado en París estaba en la lista de personas a vigilar por radicalización. Era también el caso de varios terroristas que, pese a estar en la mira de las autoridades francesas por actividades relacionadas con el islamismo, pudieron perpetrar los ataques planificados.

El ataque con cuchillo, el sábado en París, reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y que costó la vida a un peatón, fue cometido por un francés de 20 años nacido en Chechenia y que estaba fichado por radicalización. No es la primera vez que un individuo que estaba en el radar de las fuerzas del orden francesas llevaba a cabo un ataque. Esta situación ha suscitado un debate propiciado por la oposición de derecha al gobierno de Emmanuel Macron.

En su editorial este lunes, el diario Le Figaro pasa lista a los precedentes. “Merah (el autor de la matanza en la escuela judía de Toulouse), Nemmouche (el asesino del museo judío de Bruselas), Coulibaly (terrorista del supermercado judío Hyperchacher), los hermanos Kouachi (verdugos de la redacción de Charlie Hebdo), el autor del atentado de París eran conocidos por los ser vicios de inteligencia (…) Como tantos de sus predecesores, su nombre aparecía en varios ficheros y sus contactos en Siria estaban perfectamente identificados. Pero sus actos ‘no llamaron la atención’”, deplora el matutino conservador.

Entre los políticos, Marine Le Pen del Front National denunció que las llamadas fichas “S” que designan a los individuos sospechados de poder atentar contra el estado “no sirven para nada” y “no permiten poner fuera de circulación” a los autores de ataques.

Por su parte, Laurent Wauquiez, líder derechista de Les Républicains, pidió en Twitter “la detención administrativa para los fichados ‘S’ más peligrosos”.

El gobierno francés llamó a no polemizar con un tema tan delicado, mientras su portavoz, Benjamin Giveaux, recordó que “en estos 15 últimos meses, 22 atentados fueron desarticulados, sobre todo gracias al trabajo de nuestros servicios de inteligencia que fue facilitado por el utilización de estas fichas ‘S’”.

“Si se los encierra a todos, no se puede remontar las filiales, desmantelar las operaciones que ocurrirían más adelante,”, agregó.

Se estima que unas 10.000 personas figuran en el archivo “S” de la policía, de las cuales la mitad es sospechada de ser militantes islamistas o tener vínculos con el terrorismo.

La controversia da cuenta de un sentimiento de impotencia y de fatalismo ante estos atentados, sobre todo frente a lo que se ha dado en llamar el “neoterrorismo de bajo presupuesto”, en el que sin mayor logística que un cuchillo un individuo puede sembrar el pánico en la capital francesa.

 
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