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Cable de noticias

El desasosiego de las yemeníes desplazadas de Hodeida

Por AFP
media Niños yemeníes en una escuela de Saná habilitada para acoger a desplazados por la violencia en la ciudad portuaria de Hodeida, el 22 de junio de 2018 AFP

Algunas llegaron en autobús, otras en taxi, pero en el rostro de todas las mujeres desplazadas en Saná se percibe desasosiego. Dicen que huyeron de la ciudad de Hodeida para no exponer a sus hijos a la violencia.

Recientemente llegadas a la capital de Yemen, en guerra desde 2015, intentan adaptarse a su nuevo refugio, una escuela en la salida sur de Saná.

Estas mujeres yemeníes y sus familias huyeron de la ciudad portuaria de Hodeida, un punto clave unos 150 km al sudoeste y blanco desde el 13 de junio de una ofensiva de las fuerzas progubernamentales que quieren expulsar de allí a los rebeldes hutíes.

"La situación era muy, muy mala, con bombardeos, ataques aéreos y disparos de cohetes. No podíamos ni dormir ni comer y huimos a Saná con nuestros hijos", cuenta Dorrah Ismail, una madre de familia.

Ella procede del "barrio de los indios", en la periferia sur de Hodeida y cerca de la línea de frente. No muy lejos se encuentra el aeropuerto de la ciudad, reconquistado el miércoles por las fuerzas progubernamentales apoyadas en su operación por una coalición liderada por Arabia Saudita.

Su objetivo es controlar el puerto de la ciudad, principal punto de entrada de importaciones en Yemen y de la ayuda humanitaria que tanto necesita este país pobre. No obstante, sus fuerzas aún no comenzaron el asalto a la ciudad, de 600.000 habitantes, ya que dicen que no quieren poner en peligro a la población civil.

"Es la primera vez que estoy en Saná y es por culpa del conflicto en Hodeida", añade Dorrah Isamail con una mezcla de amargura e ilusión.

- Nada que comer ni beber -

Según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), más de 30.000 personas se han visto desplazadas desde el 1 de enero por los combates en la provincia de Hodeida, 3.000 de ellas de la ciudad homónima.

"Cada vez más gente huye de las zonas de combate en busca de un refugio en las zonas más seguras, incluida Saná", controlada por los insurgentes, indicó el jueves la OCHA.

Los hutíes "dispararon contra nuestras casas, cortaron las calles y el agua. No teníamos nada para comer ni para beber", relata otra desplazada que se presenta con el nombre de Oum Ahmed y no quiere desvelar el nombre de su barrio en Hodeida.

"Nuestros hijos tenían hambre y no dejaban de llorar", cuenta.

En la ciudad, los rebeldes cortaron los principales ejes con montículos de arena y cavaron trincheras, según los habitantes.

Según el Consejo Noruego para los Refugiados, varios barrios de la ciudad no recibían agua desde el martes.

"Los habitantes se apoyan ahora en el agua que proporcionan las mezquitas", añadió la oenegé, expresando su preocupación frente a una "situación de emergencia humanitaria debido al cólera" que ya provocó más de 2.000 muertos en casi un año en el país.

- "No tenía otra opción" -

"No podíamos enviar a nadie al mercado para comprar comida debido a los disparos", abunda Sabah Mohamed, otra de las mujeres que huyeron de Hodeida.

"Escuchábamos explosiones y no podíamos dormir [...] Decidí salir de la ciudad con mis hijas. No tenía otra opción, incluso aunque el taxi me costó 32.000 riales".

Este monto, unos 60 dólares, es el salario mensual medio de un funcionario en Yemen.

A la espera de que una oenegé o un servicio gubernamental se haga cargo de ellas, las nuevas desplazadas, procedentes de unas 70 familias, se instalaron en las clases y los pasillos de la escuela Abu Bakr al Sidiq.

Algunos vecinos les llevaron víveres, frazadas y ropa, un gesto de solidaridad en un país arrasado por la guerra, que dejó más de 10.000 muertos en tres años y provocó la que la ONU considera la "peor catástrofe humanitaria del mundo".

En el patio de la escuela, una mujer desplazada con sus hijos lamenta: "Teníamos miedo, por nuestros hijos y por nosotras mismas. El ruido de los aviones provocaba el llanto de los más pequeños".

 
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